domingo, 2 de septiembre de 2012

Creo en Dios.

Una persona creyente de Dios le paso esto:
Iba un joven alegre caminando por la calle, llevaba un polo que a mucha gente le llamaba la atención, en el polo con unas letras grandes decía "Creo en Dios" a nadie se le podía escapar de leerlo.
Iba de un lado a otro sin mirar lo que la gente podría decir. Había caminado mucho por las calles de la ciudad, sera mejor que descanse se dijo a si mismo.

5:00 pm buscaba un lugar donde sentarse hasta que encontró uno, era un parque muy solido, el ideal como para tomar un buen relajamiento. Estaba sentado mirando todo lo que le rodeaba, entonces se le acerco un hombre lo miro y se sentó justo al lado suyo.

-El tipo le pregunto lo siguiente: ¿Tu crees en Dios?
-Sí; contesto el.
-Y porque crees en él?
-Porque él es mi salvador, mi refugio, mi Dios en todo momento.
-Tonterías; pronuncio el tipo. Yo no creo en él, ni creo que tampoco exista, tanta miseria, tanta desgracia, no tendría sentido creer en alguien que no hace nada.
-Dios hace mucho por nosotros; respondió el. No nos damos cuenta de todo lo que él quiere para nosotros, mucho de nosotros somos ignorantes y nos dejamos llevar por los acontecimientos sin ver ni buscar la verdad.
Dios es todo para nosotros, nos cuida, nos protege por donde vallamos, no deja que nada malo nos pase si es que lo buscamos y le pedimos de todo corazón él siempre nos cuidara.

El tipo sin dar respuesta alguna se iba deteriorando y enfadando, no sabia que responder.
Sin pensarlo 2 veces se paro y saco un arma apuntándolo directamente en la cabeza.

Nadie supo que le paso, porque quería matar a un hombre que no le había hecho nada, que lo llevaría a hacer un acto lamentable.

Seguía apuntándolo, riéndose por lo que iba hacer. El joven asustado sin saber realmente que es lo que le iba a pasar, se iba levantando lentamente de la banca; trataba de calmarlo diciéndole cosas positivas para el, pero nada lo detenía.
Llegaba el momento en que apretaría el gatillo, el joven retrocediendo lentamente hacia atrás buscaba una salida sin encontrarla. Todo ocurría tan rápido; pareciera que su muerte se le acercaba.

Sin pensarlo una vez mas apretó varias veces el gatillo, la gente miraba de lejos sin poder hacer nada, el joven mirando al cielo daba su ultimo suspiro.

Para sorpresa de todos la bala no salia, el tipo enfadado golpeaba su arma tratando de arreglarlo y disparaba, disparaba justo donde estaba el, pero nada; no comprendía porque su propia arma le estaba fallando.

Es en ese momento en que el joven mirándolo directamente a los ojos, señalándole con la mano derecha el polo que tenia puesto y mirando al cielo le dijo:
"Creo en Dios", se dio media vuelta y siguió su camino con una sonrisa que nadie le podía borrar.

El tipo se quedo boquiabierto,  sorprendido miraba como el joven se iba alejando de el, no comprendió, tiro su arma y se puso a llorar...

Detrás de la furia se esconde la tristeza. Esto que estoy escribiendo no es un hecho real, tampoco es sacado de un libro, ni mucho menos de una película. Esto que estoy escribiendo una noche lo soñé  y me pareció interesante tan así que lo decidí escribir.

Este sueño me enseño muchas cosas, me enseño a andar por un camino justo sin temer a nada ni a nadie. Aunque no haga sido real, los suelos son tan  reales que hasta podrían convertirse en realidad.

                                                                                                                                                AT.TA

1 comentario:

  1. hermoso blog :) sos una reina ♥ te sigo, me seguis?
    miles de besotes

    http://cuandoaprietaeldolordapazestarconvos.blogspot.com.ar/

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